Mostrando entradas con la etiqueta PREMIO NADAL. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta PREMIO NADAL. Mostrar todas las entradas

viernes, 7 de diciembre de 2012

ENTRE VISILLOS



"Ayer vino Gertru. No la veía desde antes del verano. Salimos a dar un paseo. Me dijo que no creyera que porque ahora está tan contenta ya no se acuerda de mí; que estaba deseando poder tener un día para contarme cosas. Fuimos por la chopera del río paralela a la carretera de Madrid. Yo me acordaba del verano pasado, cuando veníamos a buscar bichos para la colección con nuestros frasquitos de boca ancha llenos de serrín empapado de gasolina. Dice que ella este curso por fin no se matricula, porque a Ángel no le gusta el ambiente del Instituto. Yo le pregunté que por qué, y es que ella por lo visto le ha contado lo de Fonsi, aquella chica de quinto que tuvo un hijo el año pasado. En nuestras casas no lo habíamos dicho; no sé por qué se lo ha tenido que contar a él. Me enseñó una polvera que le ha regalado, pequeñita, de oro." 




Esta fotografía, de Juan Villalobos Cabrera,ilustra muy bien la historia de soledad y de opresión que se narra en "Entre visillos". En la novela, de Carmen Martín Gaite, se mezclan las vidas de varias mujeres de provincias en la España de posguerra.

Sus anhelos, sus ansias por casarse o no, sus miedos a no ser como deben o a la soltería, o su constante obsesión por el qué dirán... todos estos pequeños detalles son parte del retrato de una mujer de la época. Una mujer que tiene que casarse y ser madre, que tiene "que hacerse respetar", que tiene que cumplir con "sus obligaciones", que mira por la ventana como un pájaro enjaulado... Una mujer, en definitiva, oprimida. 

Es una obra magistral, narrada con sencillez y buen gusto. Desde las primeras páginas, la novela me trasladó a una época ya casi olvidada (por suerte para mí). 

Cuando empecé a leerla, no esperaba que me gustase tanto. 

martes, 27 de noviembre de 2012

NADA

"Por dificultades en el último momento para adquirir billetes, llegué a Barcelona a medianoche, en un tren distinto del que había anunciado, y no me esperaba nadie.
Era la primera vez que viajaba sola, pero no estaba asustada; por el contrario, me parecía una aventura agradable y excitante aquella profunda libertad en la noche."





Esta es la historia de Andrea, una joven de 18 años que llega Barcelona para estudiar Letras. De repente, se encuentra inmersa en la vida de una familia oscura, llena de viejos recuerdos y de hambre, llena de desilusión y de violencia doméstica. En este ambiente, conoce a otra joven, Ena, quien la conduce hacia la luz, hacia otra familia, hacia otra vida. Y la rescata de un año de hambre y miseria. Está narrada en primera persona (narrador protagonista).

La historia está bien estructurada (dividida en tres partes) y se trata de una prosa ágil y sencilla. Se profundiza especialmente en los personajes femeninos de la época dividiéndolos en dos tipos: los sometidos (Gloria, Angustias, la abuela, la madre de Ena) y los nuevos modelos de mujer (Ena y Andrea). Se enfrentan a ese modelo de femineidad reducido al matrimonio y a la maternidad. También destaca el nihilismo de la protagonista que se convierte, con frecuencia, en una mera observadora. No quiere ni desea nada. Hasta que actúa al final, rescatando a su amiga y a ella misma.

Me parece una novela aceptable, sin  más. Sé que en su contexto (la España de la posguerra) debe ser valorada como una joya. Pero, desde la óptica actual, la considero, en ocasiones, demasiado ñoña y, a veces, inverosímil. 

Pero, para gustos se escriben novelas.